Blanqueamiento Dental


El blanqueamiento dental es una técnica que permite recuperar el color original de los dientes mediante un procedimiento rápido e indoloro. A grandes rasgos consiste en aplicar un gel sobre los dientes a blanquear y luego someterlos a la exposición de una luz fuerte que permite que el gel se active y actúe sobre los dientes.

El tratamiento dura por lo general alrededor de 60 minutos, durante los cuales el paciente no siente absolutamente ninguna molestia.

Los dientes pueden oscurecerse o sufrir decoloración al estar expuestos durante mucho tiempo a sustancias como el tabaco o el café o al haber sufrido arreglos o golpes que afectaron su capa de esmalte.

Del estado en que se encuentre la pieza dependerá el resultado final. Será el especialista quien determinará la expectativa de blanqueamiento y la metodología a utilizar.

Existen tres formas de realizar el tratamiento, de forma ambulatoria (el paciente lo realiza en su propia casa), en la clínica, o de forma mixta. Todas las metodologías funcionan si se realizan adecuadamente. Es muy importante que el odontólogo evalúe cada caso e informe al paciente sobre los resultados que puede obtener sin darle falsas expectativas.

No se recomienda el blanqueamiento dental en casos de:
Tampoco se recomienda este tratamiento en mujeres embarazadas o que se encuentren en período de lactancia, personas diabéticas o con enfermedades cardíacas y niños menores de 13 años.

Si hay algún proceso infeccioso, es necesario resolverlo antes de realizar el blanqueamiento.
En pacientes que presenten hipersensibilidad dentinaria el tratamiento deberá realizarse únicamente en la clínica, donde se cuenta con el material necesario para proteger la zona sensible y no causar dolor durante el blanqueamiento.
Actualizado: 28/09/2007