Mitos y verdades de los implantes dentales


 

Los implantes dentales son todo un avance en el campo de la medicina odontológica. Nos permiten recuperar no sólo la estética mediante una sonrisa completa, sino que, también, mejoran nuestra calidad de vida. Sin embargo, muchos optan por escapar de esta gran solución, dejándose llevar por creencias populares en torno a estos implantes tan beneficiales.

Por ello, hemos reunido algunos de los mitos populares más divulgados, para echarles luz y tranquilizarte en tu más adecuada decisión.

Los mitos de los implantes dentales.

“Los implantes dentales producen alergias y rechazos”.

Si bien cualquier implante expone la posibilidad de desarrollar una alergia, esta probablemente sea a un factor ajeno al implante en sí. El elemento mayoritario de producción, el titanio, no produce alergias. Los casos de rechazos son nulos o por demás mínimos, el único caso relacionado (ínfimo, en menos del 3% del total de los casos) incluye una falla en la oseointegración, es decir, que el implante no se suelde al hueso.

“Los implantes dentales no son aptos para personas con enfermedades”.

Lo cierto es que los implantes sí son aptos, y para cualquier persona, en virtualmente cualquier estado de salud general. Diabéticos, hipertensos, enfermos cardíacos, celíacos, y personas con periodontitis o con cánceres y carcinomas son candidatos para implantes dentales. Antes del procedimiento, el médico de cabecera de cualquier paciente evaluará la situación y aprobará el procedimiento, sin mayores contraindicaciones. 

“Los implantes dentales son sólo para personas mayores, sin dentadura”.

A partir de los 18 años, cuando el cuerpo ya ha alcanzado su madurez general, se puede colocar implantes. No se recomienda en personas menores, ya que sus huesos aún no alcanzan su tamaño definitivo, y también se debe esperar a que la dentadura se desarrolle completamente. Ya sea en la falta de una o todas las piezas dentales, se puede colocar implantes dentales a cualquier edad.

Las mentiras de los implantes dentales.

“Cualquier odontólogo puede colocar implantes dentales”

En este caso, la frase debería citar que “cualquier odontólogo puede capacitarse para especializarse en la colocación de implantes dentales”. Y es que el médico debe estar capacitado en las áreas de Prótesis y Cirugía, contando con conocimientos y experiencia en perimplantología, oclusión, diagnóstico por imágenes, ingeniería de tejidos, biomecánica y otras áreas asociadas.

“Un perno en un diente es igual que un implante dental”.

Los pernos en los dientes y las coronas se colocan sobre el diente, y también sobre el implante dental, procurando cumplir con la estética y la funcionalidad. Pero ciertamente no es lo mismo un implante que una corona.

Y, finalmente, el mito primordial:

“El implante dental es la solución mágica”.

El implante dental es, ciertamente, una solución, pero no mágica. Quien reciba un implante dental debe tener el conocimiento de su condición, y mantener tanto una higiene bucal impecable (como debería hacerlo cualquier persona, con o sin implantes dentales), y también predisponerse hacia la mejor actitud posible.


 

Actualizado: 17/09/2012